Beato Rutilio Grande García, SJ (1928–1977) fue un párroco salvadoreño de corazón campesino. Nacido en El Paisnal, acompañó a su gente desde la Palabra y la organización comunitaria en Aguilares. Sus homilías —claras y cercanas— llamaban a poner el Evangelio del lado de los pobres; por eso, el 12 de marzo de 1977 fue asesinado en el camino junto a dos compañeros de su comunidad, Manuel Solórzano (72) y Nelson Rutilio Lemus (16). Su testimonio marcó profundamente a san Óscar Romero y a toda la Iglesia latinoamericana.
El 22 de enero de 2022 la Iglesia lo beatificó en San Salvador, junto a Manuel, Nelson y fray Cosme Spessotto, reconociendo su martirio “por la fe y la justicia”. Su memoria recuerda a una casa de retiros que el discernimiento cristiano siempre mira la realidad concreta y se juega por la dignidad de los últimos.