Nuestra Señora del Camino (Madonna della Strada) es el antiguo icono mariano que los primeros compañeros de san Ignacio veneraron en Roma. La imagen —un fresco del siglo XIII–XIV— estuvo en la pequeña iglesia de Santa Maria della Strada y, desde 1575, se custodia en la Chiesa del Gesù, templo madre de la Compañía de Jesús; allí muchos jesuitas de las primeras generaciones rezaron y profesaron sus votos, reconociéndola como patrona.
Para una casa de retiros, su nombre es una invitación concreta: María camina con nosotros, anima a ponerse en marcha y a discernir paso a paso buscando a Jesús en todo. En la tradición jesuita, su fiesta se celebra el 24 de mayo; memoria que recuerda que somos peregrinos acompañados por la Madre en el camino del Señor